Actualmente, nuestra rectora es la señora Sabine Trapp.
| 1950: Julius Diesenberg 1953: Jakob Esser 1955: Pater Hubert Kalthoff 1956: Georg von Wussow 1957: Wilhelm Japtok 1958: Walter Steil 1965: Rudolf Kerscher 1970: Alfred Haberkorn |
1974: Heinz Meffert 1978: Karsten Brodersen 1981: Peter Kropp 1984: Werner Zahn 1986: Hildegard Steil (Feb- Julio) 1986: Hans-Peter Breitinger 1993: Wolfgang Stein 1999: Gunther Ullrich |
2000: Hannybert Reuss (Abril - Octubre) 2000: Steffen Berg 2011: Xenia Le Quesne (Enero-Julio) 2011: Sabine Trapp |
El legado de nuestros Rectores
En 1950 se funda el Colegio. Lo llaman a la vida, primero, el profesor Julius Diesenberg, y, enseguida, el Padre Josef Müller. Un Colegio de treinta alumnos y dos profesores, que nace en Santiago, en la calle Irarrázaval Nº 5076. El planteamiento con el que surge es el de una institución educativa en la que la cultura alemana se pone al servicio de Chile. Sus rasgos principales en esta etapa: sencillez y naturalidad.
Entre 1953 y 1956 se suceden los rectores Padre Hubert Kalthoff, señor Jakob Esser y señor Georg von Wussow. A los valores antes mencionados se agrega el del sentido común.
1957 ha de ser un año de crisis bajo la dirección del señor Wilhelm Japtok. Se pretende convertir a la institución en un Colegio Alemán tradicional, con fuerte acento en el autoritarismo. Esta etapa viene a ser una especie de interludio.
Entre los años 1958 y 1965 asume como rector el señor Walter Steil. El Colegio se mantendrá bajo la tutela del único rector chileno que ha tenido, procurando cimentar alegría, humor y solidaridad. Desde 1966 a 1969 asume la rectoría el Dr. Rudolf Kerscher. Con él se inicia un período de crecimiento en lo académico y social. El Colegio adquiere prestigio y reconocimiento en los círculos oficiales, pedagógicos y sociales. Se desarrolla entonces el espíritu de objetividad y ciencia, que ya no volverá a perderse.
Entre los años 1970 y 1973 asumirá el señor Alfred Haberkorn. Con él llegan valores que habrán de marcar fuertemente al Colegio: valor y consecuencia cristiana, apostolado y testimonio de fe.
De 1974 a 1977 la dirección quedará a cargo de un profesor muy joven, el señor Heinz Meffert. El marcará a la institución con lo que podríamos llamar la ingenuidad de un niño.
Entre 1978 y 1980 se hace cargo el señor Karsten Brodersen, el gran atleta sudamericano. Su marca será la del hombre bueno.
Entre 1981 y 1985 asumen dos rectores sucesivos: el señor Peter Kropp y el señor Werner Zahn. Por espacio de medio año dirigirá la institución la señora Hildegard Steil, hasta el arribo del nuevo rector. Se mantienen los lineamientos del Colegio.
Desde 1986 hasta mediados de 1993 asume el señor Hans Peter Breitinger. Con él se inicia un período vital, lleno de fuerzas y cambios, y también del despertar de una iniciativa aparentemente muerta: la lucha por la libertad e independencia.
Desde 1993 hasta mediados de 1999 se inicia la gestión del Dr. Wolfgang Stein, humanista y conocedor de Santo Tomás Moro. Cimentó el estudio de la Filosofía y promovió el desarrollo del ámbito artístico musical. Prosigue la línea del Colegio.
Durante el segundo semestre de 1999 se hace cargo el señor Gunther Ullrich, quien durante un breve período, por motivos de salud, entrega un ejemplo de: amor responsable y fuerza.
A partir del año 2000 la dirección de nuestro colegio queda a cargo del señor Steffen Berg, él es un ejemplo diario de optimismo, alegría vital, sencillez, unido a un consecuente sentido común, diplomacia y cordialidad.
Las características tomasmorinas que han sido desarrolladas a lo largo de la existencia del Colegio: sencillez y naturalidad, sentido común, alegría y humor, solidaridad, espíritu de objetividad y ciencia, valor y consecuencia cristiana, apostolado y testimonio de fe, ingenuidad de niño, bondad humana, amor responsable y fuerza, libertad e independencia.
En el Colegio Alemán Santo Tomás Moro han puesto su corazón 18 rectores. Junto a ellos, una multitud de padres, alumnos, profesores, administrativos y auxiliares.
Texto ampliado desde el artículo escrito por el Sr. Walter Steil.









